Adopción de tecnología en la post cosecha y empacado como herramienta para el éxito

En la actual situación mundial tan compleja que estamos viviendo dada la pandemia del COVID- 19, nos hemos visto obligados a repensar de manera seria la forma como hacemos las cosas, en casi todos los aspectos de la vida, y esto nos invita a dar una vuelta de timón drástica y dejar nuestros viejos hábitos para adoptar nuevos que nos ayuden a adaptarnos de la mejor manera a esta ¨nueva normalidad¨.

En muchos casos, estos cambios serán sencillos y de fácil adopción, sin embargo, en la mayoría de los casos serán complejos, tediosos y crearán un aura de incertidumbre muy grande que solo será posible superar si adoptamos una actitud distinta ante ellos y nos apoyamos en diferentes herramientas, entre ellas tecnológicas, que nos permitan facilitar las cosas. Esto último lo hemos visto en una gran cantidad de actividades que hoy hacemos de manera remota / impersonal (no hay que tenerle miedo a la palabra) y que hasta hace poco dudábamos que lo pudiéramos hacer de esta manera, sin embargo, la tecnología nos ha demostrado que “sí se puede”.

Así, el mundo agrícola no es ajeno a esto y en especial el mundo de la post cosecha que tienen, dentro de sí, un inmenso universo de actividades relacionadas propias del área de empaque, un área que de por sí enfrenta retos enormes, no solo debido a los cambios que su operación está sufriendo dada la pandemia y a las nuevas reglas que está imponiendo, sino también a las grandes exigencias que el mercado internacional impone a los agroexportadores peruanos al momento de enviar sus productos al extranjero. Las tolerancias son cada vez menores para factores intrínsecos como forma, color, tamaño, defectos externos e incluso internos de los frutos exportados imponiéndose multas serias e incluso restricciones de entrada si no se cumplen al pie de la letra, y todo esto pude conllevar a grandes pérdidas económicas para el agroexportador.

Sobrellevar esto sin duda implica grandes retos, y para complicar aún más el panorama, quedan preguntas que muchas veces no están resueltas como, ¿puede un agroexportador peruano mantener en el tiempo una consistencia en el proceso de selección de fruta dentro de su packing haciéndolo manualmente?, ¿cómo puede garantizarle a su cliente que la fruta que está enviando cumple con los estándares solicitados tomando en cuenta la gran cantidad de factores impuestos por los compradores?, ¿cómo puede lograr esta consistencia en la selección, sabiendo que hacerla de manera manual y “al ojo” se expone a un altísimo margen de error que podría ser muy perjudicial?, y la única manera de resolver esto es adoptando nuevas tecnologías que nos ayuden y hagan el trabajo dentro del packing de una manera adecuada y sobretodo, certera, minimizando lo más posible el error en el proceso de selección.

Es así como hoy en el mercado podemos encontrar tecnologías de clasificación de fruta de la más alta calidad y de última generación siendo el líder mundial en esta industria la empresa de Nueva Zelanda Compac, perteneciente al Grupo TOMRA, y quien desde hace más de 30 años se especializa en crear herramientas tecnológicas para la detección de defectos siendo hoy catalogado como un desarrollador de nivel mundial de tecnología, estando siempre un paso delante de cualquier otro sistema. Esto último no es casualidad si tomamos en cuenta que una parte muy importante de sus ingresos son destinados a la Investigación y Desarrollo (R&D), un área clave dentro de la organización.El buque insignia de Compac en lo que a defectos externos se refiere, es su sistema Spectrim® que utiliza la plataforma Ultraview®. Este sistema es mundialmente conocido y utilizado por miles de productores agrícolas y que a mediados de este año fue galardonado recibiendo el primer puesto en el concurso de ciencia y tecnología NZ Hi-Tech de Nueva Zelanda.

El módulo Ultraview® contiene un conjunto dedicado de cámaras multiespectrales de alta resolución (color e infrarrojos) y luces LED, que se encuentran cerca de la fruta, paralelas a su dirección de viaje y que, en esta posición única, las cámaras Ultraview® generan imágenes para una inspección precisa de las regiones del tallo y la punta de la fruta, áreas donde los defectos serían difíciles o imposibles de detectar de otra manera.

A su vez, Compac ha desarrollado un sistema único de detección de defectos internos llamada Inspectra®, el cual es un sistema seguro, no-invasivo de tecnología de rayos infrarrojos cercanos (abreviado NIR, por sus siglas en inglés) que se utiliza para verificar las propiedades internas de los productos agrícolas. NIR® es un método de verificación interna que no daña la fruta donde la luz halógena se proyecta hacia el fruto, y ésta se refleja y transmite a través del mismo, se cuantifica y se analiza. Al comparar los espectros de luz proyectada con la que se refleja y transmite, se puede medir el índice de absorción.

Como se puede apreciar, Compac puede proveer la solución completa para la detección de defectos tanto internos como externos de la fruta.

Finalmente, la tecnología de Compac en muy amigable en su uso, ya que las actualizaciones de sistemas operativos (software) son fácilmente instalables en la plataforma sin que esto implique el cambio de equipo (hardware). Todo esto permite la optimización de las operaciones en el packing y la maximización de beneficios gracias a la consistencia uniforme en el proceso de selección garantizando que se ponga ¨la fruta correcta en la caja correcta¨.

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