Agroindustria: Medidas de prevención y buenas prácticas contra el COVID-19

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los Coronavirus son “una amplia familia de virus, que pueden causar diversas afecciones, desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como el Síndrome Respiratorio Agudo de Oriente Medio (MERS-CoV) y el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS-CoV)”. Sin embargo, este nuevo Coronavirus, al ser una cepa diferente, no había sido encontrado antes en humanos. El SARS-CoV-2, causante del Síndrome Respiratorio Agudo Grave, más conocido como COVID-19, se ha convertido en un problema de salud pública mundial y sus efectos tienen repercusiones en todos los sectores empresariales.

La Autoridad Europea de Inocuidad Alimentaria (EFSA), emitió un comunicado donde afirmaron que, hasta el momento, no hay pruebas de que los alimentos sean una fuente o vía de transmisión del virus COVID-19. No obstante, las empresas del sector agrario no deben escatimar esfuerzos, para poder implementar en sus plantas de trabajo protocolos de bioseguridad que eviten el riesgo de contraer la enfermedad. Por ello, el comité de Recursos Humanos y Asuntos Legales de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP), ha elaborado un documento, en el cual describen las buenas prácticas que deben seguir las empresas, agroexportadoras y agroindustriales, con la finalidad de prevenir el contagio de COVID-19 en los centros de trabajo.

La principal medida de prevención recomendada es el correcto lavado de manos. La empresa deberá contar con un lugar señalizado, donde los trabajadores realicen esta acción de manera recurrente y adecuada.

Por otro lado, se debe monitorear el estado de salud de los mismos, tomándoles la temperatura antes de ingresar al centro de labores. Es recomendable que, en el control de ingreso del personal, deje de usarse el sistema de marcado mediante huella dactilar y se implementen formas alternas.

El transporte del personal deberá realizarse previa desinfección de manos de los trabajadores al momento de subir a la unidad y esta solo podrá circular con el 50% de su capacidad, acomodando a una persona por cada dos asientos. Así también, el vehículo deberá ser limpiado a diario.

Claro está que se proveerá a los trabajadores de los equipos de protección personal (EPP) necesarios para evitar el riesgo de contagio. Dentro de las medidas de control del personal en el campo, se debe contar con suministro de agua, jabón líquido y alcohol de forma suficiente y permanente. En todo momento se respetará la distancia de un metro entre trabajadores, y el personal encargado del packing deberá usar obligatoriamente guantes, mascarilla, mandil y gorro.

Es importante resaltar que queda restringida la exposición a la cámara de frío para aquellos trabajadores con antecedentes de enfermedades pulmonares como tuberculosis, neumonía o asma; así como para el personal mayor de sesenta años.

En el caso del manejo de los almacenes, se tendrá que desinfectar las manijas, barandas, puertas y superficies regular y exhaustivamente.

En cuanto a los trabajadores de la zona administrativa habrá que considerar el teletrabajo como primera opción, requiriendo la presencia solo de aquellos cuya asistencia sea indispensable. Se contará con un encargado sanitario, a quien se le reportarán los posibles casos de contagio, para que tome las medidas necesarias de acuerdo a los lineamientos vigentes.

Los trabajadores que presenten síntomas sospechosos deberán informarlo sin demora a sus respectivas jefaturas, o al área de recursos humanos de la empresa. Se les indicará el uso obligatorio de mascarilla, el inmediato cese de sus labores y el aislamiento domiciliario obligatorio.  Además, se recomienda que la empresa cuente con un plan de contingencia, a fin de encontrarse en la capacidad de poder reemplazar a aquellos trabajadores que resulten positivos y tengan que dejar de laborar durante el período de cuarentena. También se debe identificar a aquellas personas que se encuentren dentro de los grupos de riesgo, como trabajadores de la tercera edad, inmunosuprimidos, mujeres embarazadas, etc., para tomar medidas especiales.

Cabe resaltar que la empresa tiene un compromiso firme de capacitación, para su personal, con respecto a las acciones preventivas para evitar el contagio del COVID-19. La repartición de volantes y banners, y el dictado de charlas, son algunos ejemplos de medios informativos por los que pueden optar. La activación de una línea de comunicación directa, para la resolución de dudas y preguntas a nivel corporativo, es vital.

Tenemos que comprender que lo más importante para la empresa son sus colaboradores y, por ello, salvaguardar su salud debe ser la mayor preocupación, en especial en tiempos difíciles, como los que vivimos hoy en día.