¿Cómo recargarnos cuando nos sentimos emocionalmente agobiados?

El agotamiento emocional tiene que ver con el Síndrome de Burnout, que según la OMS (Organización Mundial de la Salud), se caracteriza por un estado de agotamiento emocional, una actitud cínica o distante frente al trabajo (despersonalización), una sensación de ineficacia y de no hacer adecuadamente las tareas. A ello, se suma la pérdida de habilidades para la comunicación.

Como las capacidades emocionales están siendo utilizadas para tratar de lidiar con situaciones desafiantes como demandas abrumadoras, conflictos o falta de soporte en la casa o el trabajo, tu bienestar o capacidad de cuidado propio y a los demás disminuye.

Asimismo, investigaciones demuestran que las personas que sufren de Síndrome de Burnout experimentan en mayores niveles conflictos en el trabajo. Pueden tener menos paciencia en cuanto a su familia y amigos, y frustrarse fácilmente con ellos. Este problema se está viendo mucho más hoy en día por la coyuntura en la que nos encontramos, la crisis del COVID-19, no solo para los que están en primera línea, sino para las personas que trabajan desde casa y tienen responsabilidades personales sin ayuda externa. Esto puede causar sentimientos de culpa y pérdida.

En esta pandemia, sentir un duelo por la pérdida de normalidad en nuestras vidas, preocupación por nuestra salud y seguridad financiera, afrontarnos al reto de estar aislados o la imposibilidad de encontrar un lugar tranquilo sin ruido para pasar tiempo a solas; son factores que agudizan el estrés.

Para lograr combatir el agotamiento emocional, se requiere la combinación de tres componentes: reducir la pérdida de recursos emocionales, aprender a conservarlos y reponerlos regularmente.

El primer paso para lograr reducir el consumo de recursos emocionales es reconocer las circunstancias que pueden estar generando el mayor consumo del mismo, para de esta manera evitar nuestra exposición a estos. El segundo paso es aprender a operar con una eficiencia emocional mayor, esto se puede lograr utilizando técnicas que faciliten la regulación de las emociones, como reconocer y ser consciente de nuestros sentimientos y reevaluar experiencias estresantes.

Las estrategias que podemos usar para reestablecer nuestras experiencias estresantes y pensar sobre cómo conservar nuestros recursos emocionales, son ver más allá de nuestra propia perspectiva y considerar el contexto más amplio de las situaciones en las que nos podemos encontrar. Aquí puedes darte cuenta que lo que estás sintiendo es normal por el contexto en el que te encuentras y que los sentimientos relacionados a la pandemia se han vuelto una experiencia universal. Cuando asimilas que eres una de las miles de personas pasando por lo mismo se vuelve impersonal. 

Otra estrategia importante para la prevención de agotamiento emocional, es asegurarte de estar recargándote emocionalmente, esto lo puedes lograr involucrándote en actividades que no comprometan el trabajo, hablar con amigos vía redes sociales, o dedicándote más a hobbies, como cocinar o pintar. Realizar estas actividades favorecen a que uno se sienta más relajado, a que tenga un mayor desapego del trabajo y un mejor control de nuestros sentimientos.

Además, desempeñar prácticas de mindfulness, como prestar atención a tus experiencias de tiempo en tiempo, concentrándote en tu respiración, pasando 10 minutos de tu día pensando en las razones por las cuales estás agradecido o intencionalmente ver las cosas positivas de tu vida; son otra manera de recargarte emocionalmente.

Por último, realizar todas las prácticas mencionadas anteriormente no te garantiza que dejarás de tener experiencias que te generen estrés y ansiedad, pero sí mejorará tu resiliencia y resistencia ante el agotamiento emocional.