El activo más valioso: El valor de la marca

Con la reactivación de economía peruana, muchas empresas se encuentran en modo supervivencia para mantenerse activas y funcionando dentro del mercado. A pesar de que, para muchas, las ventas han disminuido considerablemente por el efecto pandemia, hoy por hoy es sumamente importante seguir apostando por el posicionamiento de nuestra marca.

Lograr el posicionamiento de nuestra marca nos da mayores posibilidades de ganar la fidelidad de nuestros clientes y confirma nuestra credibilidad comercial. Es, en definitiva, el activo más valioso que posee la empresa, pero aún no se toma conciencia de su importancia en la organización.

El valor de la marca se da mediante la asociación que hacen las personas con sus expectativas sobre las empresas y sus productos. Provee a los clientes o al público objetivo de una razón para preferir productos de ciertas marcas respecto a otras. Es consecuencia de la experiencia de los usuarios, clientes o no, sobre el producto o la organización y cómo lo perciben. Es un elemento intangible.

El aspecto emocional es determinante para una marca, en el papel su valor debe exceder al monetario, es decir más valioso que los bienes físicos. La conexión emocional que genera influye directamente en la preferencia y la compra (ventas para la empresa) y de esa forma aporta a su subsistencia y rentabilidad. Las marcas que tienen una muy buena relación con las personas gozan de muchas ventajas, como mayores probabilidades de venta, precio más alto, mejor distribución o resistencia a ataques de la competencia.

Una marca debe cumplir con objetivos medibles en un plazo máximo de un año. El primer objetivo que debe plantearse es cómo puede mejorar la vida de las personas.

El branding o gestión estratégica de marca debe ser constante en la vida de una compañía y debe darse en todo momento. Las campañas buscan traerle beneficios, como un mayor impacto en las ventas, altos indicadores de conocimiento, prueba y preferencia, mejor imagen, mejor interacción con las personas, incremento de satisfacción y lealtad, entre otros atributos positivos.

En la actualidad, lamentablemente muchas empresas subestiman el trabajar su valor de marca y se resisten al cambio. No obstante, se hace imprescindible apostar por el branding a través de un equipo multidisciplinario altamente calificado y con experiencia en decisiones asertivas.Las organizaciones de hoy, y sobre todo en nuestro país, deberán sumergirse hacia un ecosistema digital altamente competitivo, novedosos y disruptivo, pero necesario para subsistir y transmitir confianza a consumidores cada vez más exigentes.