El flujo de caja y la pandemia

Hemos hablado, en artículos anteriores, del flujo de caja y los márgenes de ganancia. Esta vez quisiera profundizar un poco más en el flujo de caja o flujo de efectivo y sus efectos debido a la pandemia:

  • Si usted es un profesional que trabaja, es dueño de un negocio, emprendedor o inversionista, saber cómo leer y comprender un estado de flujo de efectivo puede permitirle extraer datos importantes sobre la salud financiera de una empresa.
  • Si usted es propietario de una empresa, es muy importante, ya que le pude dar luces y ayudarlo a entender el desempeño de la empresa y a ajustar iniciativas y estrategias claves.
  • Si usted, por otro lado, es un gerente, esto lo puede ayudar a administrar los presupuestos de manera más efectiva. Todo lo antes indicado resulta de suma importancia en los tiempos actuales.

¿Qué es un estado de flujo de efectivo?
El propósito de este estado de flujo, es proporcionar una imagen detallada de lo que sucedió con el efectivo de una empresa durante un período específico, conocido como “el período contable”. Una forma de demostrar la capacidad de una organización para operar a corto y largo plazo, en función de la cantidad de efectivo que ingresa y sale del negocio.

El estado de flujo de efectivo generalmente se divide en tres secciones:

  • Actividades de operación: Las que detallan el flujo de efectivo que se genera, una vez que la empresa entrega bienes y servicios regulares, e incluyen tanto ingresos como gastos.
  • Actividades de inversión: Estas incluyen el flujo de efectivo de la compra o venta de activos; propiedades físicas, tales como bienes inmuebles o vehículos, y propiedades no físicas, como patentes.
  • Actividades de financiación: Detallan el flujo de caja tanto del financiamiento de deuda como el de capital.

Idealmente, el flujo de efectivo de las operaciones de una empresa debería ser positivo, esto habla de la capacidad de una empresa para mantenerse solvente y hacer crecer sus operaciones.

En momentos de crisis, como los actuales, las empresas no tienen ventas, pero sí tienen costos operativos que mantener; colaboradores, alquileres, luz, agua, etc. Como consecuencia, muchas empresas ya comienzan a tener flujos de caja operativos en negativo. Las múltiples ayudas que da el gobierno, en forma de subsidios de planillas, ayudan a palear de algún modo esta situación. 

En estos tiempos de crisis muchas empresas, que padecen de flujos de caja negativos en sus operaciones, lógicamente, no están en capacidad de tener actividades de inversión. Sin embargo, en medida que la reactivación de algunos sectores económicos se prolongue, necesitarán dinero para oxigenarse y mantener sus operaciones. Es por esta razón qué hay que ponerles el ojo a las actividades de financiamiento en el estado del flujo de efectivo.

Los ya mencionados programas para ayudar a la caja, como el Programa Reactiva Perú, van orientados a ese propósito; pagos de planillas y proveedores. Esto tendrá un efecto en mantener vivas las operaciones de las empresas con préstamos a tasas muy bajas, con un año de gracia, y dos años adicionales para pagar. Pero el alivio solo será suficiente si la empresa logra, en el tiempo de uso, que el efectivo del préstamo dure. Para revertir la situación, se necesita vender lo necesario y así volver a tener flujos de caja operativo positivos, estos permitirán a la empresa operar por sí misma.

Si el Estado de Emergencia se prolonga, o el nivel de contagios empeora, las ventas de las empresas no se activarán. Por lo tanto, el efectivo recibido del préstamo del Programa Reactiva Perú, no llegará a generar suficientes ingresos, que permitan tener un flujo de caja operativo positivo otra vez. Con ello, el deterioro de la caja, y la solvencia de la empresa, se verán gravemente perjudicados. La ayuda del Gobierno es una medida positiva, sin embargo, el revertir la curva ascendente de la pandemia, para regresar a una actividad económica normal, es importante también; pues el tiempo apremia.