El temor al dentista y el COVID-19

Para nadie es un secreto que un gran porcentaje de la población tiene mucho temor de acudir a la consulta dental, es por esa razón que, lamentablemente, en el Perú no existe una cultura de prevención odontológica. En otras palabras, el ciudadano promedio de este país solo acude a un consultorio dental cuando siente dolor.

En la coyuntura actual, somos conscientes de que la profesión de Cirujano Dentista, al ser parte de las ciencias de la salud, es una de las más riesgosas ante el contagio de COVID-19; debido a que el campo de acción de esta es la cavidad oral y al constante contacto con fluidos corporales como la saliva.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que el cuidado de la salud dental es primordial para la prevención de enfermedades en general. Lo que se manifiesta en la cavidad oral puede afectar al resto del cuerpo, y lo que sucede en el resto del cuerpo puede tener efecto en la misma. En otras palabras, la salud bucal es importante, y está relacionada con la salud y el bienestar general de las personas.

Un ejemplo clásico, sobre la repercusión de la salud oral sobre la salud general, es la enfermedad periodontal; los pacientes con esta enfermedad podrían tener diabetes del tipo 2 con mayor frecuencia que aquellos con las encías sanas. La enfermedad periodontal también puede contribuir a aumentar el riesgo de sufrir complicaciones asociadas a la diabetes. Los diabéticos, con periodontitis avanzada, pueden tener un riesgo de mortalidad cardiorrenal tres veces mayor que los diabéticos sin periodontitis.

Otro hecho, que se encuentra ampliamente documentado, es que la boca puede ser un depósito directo para la contaminación bacteriana de los pulmones, pasando los microorganismos de esta al sistema respiratorio, pudiendo desarrollarse neumonías bacterianas.

Además, personas con una inmunidad debilitada por diferentes motivos, tienen más probabilidades de adquirir infecciones micóticas y virales en la boca, así como algunos trastornos de la sangre y/o gastrointestinales, como ERGE (Enfermedad de reflujo gastroesofágico), y enfermedades respiratorias que tienen también repercusión oral. La buena salud puede comenzar con la boca. Sin embargo, los profesionales de la salud, y los proveedores de servicios, a menudo pasan por alto su relación con la salud general.

Es debido a eso que, actualmente, los profesionales del cuidado de la salud oral, y ante el incremento de este temor por parte de nuestros pacientes, estamos implementando protocolos muy específicos para proteger a pacientes y odontólogos.

El uso de equipo de protección personal EPP, la desinfección total del área de trabajo odontológico después de cada paciente y la adquisición de equipos de desinfección ambiental, entre otras, son acciones que los odontólogos estamos llevando a cabo para seguir cumpliendo con el objetivo de nuestra tan amada profesión.

Es nuestra prioridad proteger y preservar una sonrisa sana y, de esta manera, contribuir con el bienestar de la salud general de la población de nuestro querido Perú.