Estudio de Suelo: Clave en la producción Agrícola

El suelo es la base y fuente de nutrientes de las plantas, y es, por tanto, uno de los elementos más importantes en la agricultura. Por eso, su sostenibilidad es crucial para lograr una buena producción de alimentos. Es así que, invertir en un estudio es imprescindible, pues un análisis oportuno permitiría tomar medidas y potenciar la productividad de los cultivos.

Según el gerente general de Agrorum Perú, César Ponce Zurita, es vital medir en el campo todas las variables de manejo agronómico y poner en marcha prácticas como la fertilización, nutrición, manejo de plagas, drenaje y otras que los ayuden a llegar a su máximo potencial productivo.

“Una vez medidos los procesos, los evaluamos y luego tenemos un resultado de cuántas toneladas tuvimos de uva o palta por hectárea. Hacemos una retroalimentación continua con el propósito de lograr un mejor rendimiento en la próxima campaña”, indicó.

De acuerdo a la coordinadora de Planificación y Proyectos de Agrorum, Evelyn De La A Clemente, para examinar el suelo es necesario tomar radiografías al campo y obtener su perfil agrícola, conocer su estructura y el comportamiento de sus raíces desde cero hasta 20 centímetros de profundidad.

“Una vez estudiado, aplicamos los conceptos de agricultura de precisión, la cual utiliza diferentes técnicas con el objetivo de optimizar el uso de los insumos agrícolas como parte de la sostenibilidad, disminuyendo así el impacto ambiental. Con esto mejoramos la eficiencia y reducimos los costos”, explicó.

Calidad del suelo

En opinión de la profesora de administración de la Universidad del Pacífico (UP), Ari Caramanica, la calidad de los suelos impacta directamente en la cantidad y calidad de los alimentos producidos.

Asimismo, cuando comienza a degradarse, ya sea por erosión, pérdida de materia orgánica o incluso más comúnmente en la costa norte de Perú, por salinización, desertificación o monocultivos, la tierra afecta la productividad agrícola. “Su degradación a gran escala se ha relacionado con el declive de las sociedades agrícolas en la antigüedad y las amenazas siguen siendo similares en la actualidad”, manifestó.

La vocera comentó que la labranza, la rotación y la siembra de cultivos de cobertura son ampliamente aceptadas como prácticas agrícolas responsables, las cuales contribuyen a la preservación de los suelos. Por lo tanto, la agricultura de precisión se aplica cada vez más con éxito, para maximizar el uso eficiente de fertilizantes y otros externos.

Las prácticas sostenibles también incluyen la utilización de disuasivos naturales de plagas y enfermedades, cultivos intercalados para controlar la pérdida de nutrientes y el uso eficiente del agua.

FUENTE: Lucía pareja L. REVISTA PERÚ EXPORTA N°422