Giros estratégicos de las empresas debido a la pandemia: Caso restaurantes

La recesión económica por la que atravesamos, como consecuencia de la pandemia, afecta a empresas de todo tamaño. Además, todos hemos visto nuestro propio estilo de vida siendo modificado. El distanciamiento social, el teletrabajo, los viajes cortos, los cuidados de salud, son comportamientos que se instalaron en nuestro quehacer diario.

Lo arriba indicado trae como consecuencia el constante pensar en qué giros estratégicos debemos llevar a cabo en nuestras empresas para que estas sobrevivan. Este giro, a modelos de negocios que conduzcan a la supervivencia en el corto plazo y que aseguren un crecimiento en el largo plazo, es sin lugar a dudas lo que nos quita el sueño a los líderes empresariales.

Veamos cómo los restaurantes comienzan ahora a funcionar bajo la modalidad de delivery; lo lamentable es que dicha modalidad solo es capaz de alcanzar el 30% de las ventas de estos establecimientos y, según la Cámara de Comercio de Lima, para que un restaurante cubra sus costos fijos, no es suficiente con el delivery. Si los restaurantes se abriesen el aforo sería de un 40% de la capacidad del local, lo que tampoco llegaría a ser una solución para estas empresas.

Entonces, ¿cómo darle un giro estratégico a esta situación?

La forma habitual de pensar, en el giro de restaurantes, es imaginar mesas junto a la cocina. No obstante, los restaurantes son cocinas cuya producción se puede entregar a los clientes de varias maneras y en uso de diferentes modelos comerciales. Para comer, para llevar, entrega a domicilio y catering son solo la punta del iceberg.

Pero, ¿qué pasaría si le damos un giro estratégico complementario al modelo, y ofrecemos una tarifa plana para un número de comidas fijas a la semana, o al mes? Esto sería de mucha utilidad para personas de la tercera edad, que se encuentran confinadas en sus casas de forma obligatoria. Los restaurantes, a medida que aprenden a gestionar esta demanda cautiva, podrían aumentar sus márgenes.

Otro giro estratégico, complementario al modelo, sería ofrecer una combinación de platos pre cocinados, con guarniciones o adicionales, que puedan terminar de prepararse en casa, utilizando ingredientes suministrados por los mismos restaurantes. El restaurante podría enviar un enlace a un video que guíe al cliente a través de la preparación, incorporando así un elemento de experiencia y aprendizaje. Esto puede resultar perfecto para profesionales jóvenes que hacen teletrabajo. Las cantidades podrían ser suficientes para variar comidas a lo largo de la semana.

Ambos giros estratégicos deben verse, en una primera etapa, como complementarios. Sin embargo, este nuevo tipo de oferta, puede llegar a convertirse en una característica permanente para el restaurante que lo aplique, en especial si la tendencia hacia el trabajo remoto se consolida a largo plazo.

Para la aplicación de estos giros estratégicos, en cualquier empresa en que te encuentres, deben cumplirse tres condiciones:

1. Un giro estratégico debe alinear a la empresa con una o más de las tendencias a largo plazo creadas o intensificadas por la pandemia.

2. El giro debe ser una extensión lateral de las capacidades existentes de la empresa, consolidando, y no minando, su intención estratégica.

3. El giro estratégico debe ofrecer un camino sostenible hacia la rentabilidad, uno que conserve, o mejore, el valor de la marca en la mente de los consumidores. Espero que este artículo sea de utilidad para quienes piensan en cómo implementar un giro estratégico en su negocio.

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