Indicadores clave de rendimiento (KPI)

Hace unos meses la Escuela del Conocimiento Compartido está preparando un curso sobre los fundamentos de la gestión empresarial, con un énfasis en el sector del agro moderno.

Uno de los temas a tratar relevantes para los managers o administradores, son los indicadores clave de rendimiento (KPI) que, por lo general son difíciles de definir.

Los KPI se utilizan en casi todas las empresas, pero por lo que vemos pocas empresas lo utilizan de forma eficaz, esto es un problema ya que, en el mundo competitivo y cambiante de hoy, las empresas salen del mercado si no pueden seguir el ritmo de la competencia.

Los gerentes más eficaces utilizan los KPI para convertir una visión en metas medibles. 

Por ejemplo: Si nuestra visión es ser la empresa exportadora número uno de arándanos del Perú. Supongamos que su competidor vende un 20% más que ustedes. En este caso, la empresa podría establecer un objetivo para “aumentar las exportaciones en un 25%” y el KPI que utilizaríamos sería “exportaciones expresadas en valor monetario (dólares)”. Este KPI se filtraría a través de la empresa y afectaría los objetivos y KPI de todas las demás áreas. Por ejemplo, el equipo de producción de campo apuntaría a aumentar el rendimiento por hectárea de arándanos, el equipo de ventas apuntaría a vender más arándanos o quizá, escoger vender a mejor precio en mercados nichos exclusivos. 

En este ejemplo podemos distinguir los KPI de alto nivel, que son de responsabilidad del liderazgo ejecutivo, que se utilizan para medir el desempeño general de una empresa y los KPI de primera línea, en la que son responsables todos, desde los gerentes intermedios hasta los empleados que recién ingresan a la empresa. Se utilizan para medir las diversas actividades que respaldan los KPI de alto nivel. Existen técnicas para poder filtrar los KPI de alto nivel a los niveles inferiores que usted aprenderá en este curso.

En cuanto al desarrollo de los indicadores claves de desempeño, estos se realizan a nivel de planificación estratégica. Para que los KPI funcionen, deben estar definidos y bien pensados. Esto significa que debe ponerse en la posición del analista y responder la pregunta “si cumplimos con nuestros KPI, ¿alcanzaremos nuestros objetivos?’’

Por ejemplo, una empresa que había definido un crecimiento de ventas de mango fresco en un 20%, alentó a sus trabajadores a comprar mango a muchos productores no asociados, descuidando la calidad y no teniendo en consideración los límites máximos de residuos (LMS). Lo que sucedió finalmente es que alcanzaron sus metas de ventas, pero solo parcialmente ya que después de un tiempo llegaron penalizaciones por parte de los supermercados porque sus productos no cumplían con los parámetros de inocuidad que se habían establecido. Esto deterioró la imagen de la empresa ante sus clientes y puso en duda su reputación de un vendedor confiable.

Por lo tanto, para elaborar los KPI se tiene que cumplir el “espíritu” del KPI, es decir, asegurarse de que se utiliza el buen juicio y que el éxito de los KPI equivale al éxito de la empresa. Para esto enseñaremos cómo conectaremos los KPI con un objetivo “Inteligente” y hacer KPI secundarios que protejan contra la manipulación.Tenemos muy buenos trabajadores en nuestras organizaciones, como dijo Marcella Gonzales, gerente de agroindustria y pesca de Michael Page, en el último webinar organizado por la ECC. Ahora, lo que necesitamos es más gestión en esta industria que ha demostrado ser resiliente ante la pandemia. Es por eso que desde la Escuela del Conocimiento Compartido nos vamos a preocupar para darles las mejores herramientas de gestión, porque la educación nunca termina.