Introspección en los costos y operaciones

En el artículo anterior, escribí sobre el análisis del entorno en los proyectos agrícolas; ahora quiero profundizar en un tema que muchas veces se deja de lado, los costos y eficiencia operativa, sobre todo en empresas pequeñas y medianas.

También, en dicho artículo, mencioné la importancia del análisis del entorno. Muchas veces, cuando se inicia un proyecto, tenemos diferentes variables, aunque es claro que todos los puntos son siempre importantes. Existen varias maneras de ejecutar los proyectos con diferentes inversiones; recuerdo hace unos años, cuando inició el arándano, hablábamos de inversiones que bordeaban los 30 mil dólares. Para algunas empresas parecía excesivo, sobre todo comparado con otros frutales o cultivos de moda de aquel entonces, como el espárrago, la uva y la granada. Sin embargo, a pesar de que los requerimientos de las plantas ya eran bastante conocidos, muchos optaban por hacerlo a su manera para ¨ahorrar en la inversión¨, lo que después traía problemas y se terminaba por desistir del cultivo.

Hoy en día existen inversiones de arándano que bordean los 80 mil dólares, sin contar que se debe tener un presupuesto operativo, para soportar un año o tal vez un poco más, adicional a la ineficiencia inicial de la misma operación por lo que, si no se tienen los costos controlados, puede ser un problema. Realmente, he visto campos de todo tipo y también algunos sesgos en el sector con respecto a lo que podemos llamar “eficiencia operativa”.

De regreso al tema de los costos, siempre usamos comparaciones con otros campos, lo que es natural, por desgracia, nunca comparamos bien. Durante mucho tiempo hice este tipo de comparaciones: si los costos de alguien eran ¨A¨, lo ponía como referencia, porque se trataba de empresas grandes o reconocidas. Use este método para guiarme años atrás, sin embargo, creo que hacerlo es un error.

Hace unos años, una persona que no corresponde al sector, me recomendó que hiciera la evaluación de una sola planta en el costeo (usualmente se usa por hectárea, variedad o unidad de riego). La verdad es que hacer este tipo de análisis puede ser muy complicado para algunas compañías, pero facilita la activación de varias alarmas sobre las ineficiencias que podría tener el campo. No solo hablamos de ineficiencias a nivel de costos, sino a niveles nutricionales y sanitarios, en especial cuando se copian las famosas “recetas”.

Está claro que estos tipos de análisis a detalle pueden hacer una diferencia grande a niveles productivos (hay varios factores y este es uno de ellos). De hecho, una de las mejoras que se consiguió, fruto de este trabajo, fue pasar de una proyección de 1.5 Kg de fruta por planta de arándanos a 2.8 kg en el primer año, solo al poner atención en los detalles, sobre todo en los nutricionales y sanitarios. Esto claramente trajo modificaciones de presupuestos, pero también mejoras enormes en la producción y, por ende, mejoras en los costos.

Hay que recordar siempre que la prioridad son las plantas. Finalmente, cualquier decisión operativa impactará directo en los números que podamos hacer, si las plantas se ven perjudicadas. Es esta la razón por la que un análisis profundo de las operaciones puede ser la clave del éxito, hay que recordar que es muy difícil cambiar el mercado, pero sí podemos mejorar cada operación.