La exportación de arándanos

La semana que pasó tuve la oportunidad de hablar con varios productores y exportadores de arándanos peruanos y muchos de ellos ya comenzaron su campaña. Por otro lado, en mayo de 2020, una publicación de iQonsulting, sobre el Mercado internacional del arándano, me sorprendió gratamente, dado el nivel de información que manejaba.

El crecimiento de las exportaciones de arándanos en el Perú es muy dinámico, pasó de ser un producto poco conocido, con solo 9 TM de exportación en 2011 y 2012, a ser unos de los principales productos de nuestra canasta Agro exportadora.

Como describe iQonsulting, en la temporada 2019/2020, se exportaron 261,500 TM desde el hemisferio sur; un aumento del 18% comparado con la temporada 2018/2019. El 88% de este volumen corresponde a Perú y Chile. Mientras Perú consiguió un crecimiento del 68% y pasó de 73,977 TM en 2018 a 124,831 en 2019 (según cifras de AGAP); Chile decreció un 2% y pasó de 111,109 TM en la campaña 2018/2019 a 109,421 en la de 2019/2020.

En el hemisferio norte, México, España y Marruecos, compiten con la oferta del hemisferio sur. México está presente prácticamente todo el año, pero su pico de envíos ocurre en abril. Aquí es importante observa los volúmenes de este país, que pasó de 36,697 TM en la campaña de 2018/2019 a 42,500 en la de 2019/2020. Lo que significa un crecimiento de casi 31%.

Por dos razones es importante no perder de vista a México. La primera es que está cerca de nuestro principal mercado y la segunda que ocupa gran parte de nuestra ventana de producción; México representa siempre una amenaza para los productores peruanos.

Aproximadamente el 56% de nuestras exportaciones de arándanos van a los Estados Unidos, y México, debido al menor costo de su logística hacia el país del norte, tiene una ventaja sobre nosotros. Esto ya nos ocurrió con los espárragos peruanos; hay referencias de que, algunas empresas productoras de arándanos en el Perú, ya exploran llevar a cabo operaciones en los estados de Jalisco, Sinaloa y Michoacán, principales zonas productoras de México.

En lo que a variedades respecta, sabemos que la mayor parte de las áreas sembradas son Biloxi, que es una variedad libre. Sin embargo, muchas empresas ya comenzaron a sembrar otras variedades, tales como Ventura, Emeral, Bonita, Corrina, etc., que cumplen con requisitos como alto rendimiento y calidad. Aspectos de calidad, como un bríx alto (dulce) y un “bloom” parejo y notorio, son importantes para mercados como China. La variedad importa para evitar la “commoditizacion” del Arándano peruano. Recordemos, por ejemplo, el caso de la uva Red Globe en el Perú, cuyo precio internacional “matamos” con una sobreproducción. Quedan ya muy pocas plantaciones de uva Red Globe en el Perú, y ya vamos por el segundo recambio de variedades en ese producto.

En cuanto a la ventana de exportación peruana, esta antes era de Julio a febrero. Sin embargo, ahora se ha visto ampliada de mayo a marzo y tenemos semanas picos de producción. En la campaña pasada los picos fueron desde la semana 37, en septiembre, hasta la semana 40, en octubre. México participa durante toda nuestra ventana de exportación, mientras que Chile aparece en la semana 42, en octubre, y se queda hasta abril.

En medida que México crezca en volumen, sobre todo en el periodo de septiembre a diciembre, representará una amenaza para el Perú, ya que su participación tendrá como consecuencia directa la baja de precios en el mercado americano.

Y si hablamos de precios, en la temporada 2019/2020, desde el hemisferio sur y México, se enviaron cerca de 168 mil toneladas a los Estados Unidos; lo que representó, con respecto a la campaña anterior, un aumento del 15% en los envíos. El Perú obtuvo, en promedio, un precio FOT/Kg de 7.6 USD, un precio más bajo que la campaña anterior.

El arándano es un cultivo nuevo en el Perú, requiere de una gran inversión por hectárea y una muy buena calidad de agua, y crecemos a pasos agigantados en el mercado internacional, lo que puede jugarnos en contra si México crece en volúmenes, ya que llegaría con precios más competitivos a los Estados Unidos, nuestro principal mercado. Buscar variedades, que dejen atrás a la Biloxi y se concentren en características que encajen con los gustos del consumidor chino, puede ser una válvula de escape para todo el volumen que se viene.