La importancia de la pruina y los retos de cuidarla

Hace ya varios años que, entre los meses de junio y las primeras semanas de setiembre, el Perú enfrenta problemas de pérdida de pruina, con el arándano, el presente año no es la excepción. En los mercados más exigentes, y con Perú como principal exportador a nivel mundial, este problema nos empieza a cerrar cada vez más mercados. Perdemos la oportunidad de alcanzar buenos mercados, como el asiático, con fruta temprana de Julio, hasta que Estados Unidos y Europa terminen sus campañas.

Recordemos que la pruina es la encargada de darle vida post cosecha a la fruta, es por esto que, con un tránsito de 20 a 30 días y una vida en anaquel de cerca de una semana, debemos considerar que el consumidor final tendrá una fruta de, aproximadamente, 40 días de cosechada. De ahí la importancia de mantener la mayor cantidad de pruina en la baya, sumado a una buena fertilización.

En la actualidad existen algunas empresas que utilizan, con grandes resultados, invernaderos para combatir este problema; una opción bastante viable para los productores que, si bien usualmente tienen inversiones de alrededor de 20 a 25 mil dólares, también tienen buenos resultados en cuanto a condición de la fruta, reducción de merma y mejores retornos.

Recordemos que la cosecha del arándano se da principalmente en la costa, de julio a noviembre, meses en los que prácticamente la mitad de la campaña el fruto se encuentra sometido a lloviznas y alta humedad, condiciones desfavorables para la fruta y favorables para los hongos. Los invernaderos se presentan como una buena opción para los productores peruanos, es importante que tengamos la posibilidad de abarcar todos los mercados sin que la condición de la fruta sea un limitante; de esa forma no solamente maximizaremos los retornos, sino que evitaremos la saturación de los mismos.