La importancia del análisis del entorno para obtener ventajas competitivas

A lo largo de mi experiencia en la agricultura he podido recorrer el Perú y ver los diferentes emprendimientos que se llevaron a cabo durante los últimos años con diferentes frutales. Muchas veces, cada productor tenía sus propias teorías sobre el manejo de cada frutal, pero todo quedaba dentro de un manejo empírico, sin una medición real. Algunas otras empresas, por su parte, hacían mediciones sin ningún fin específico o simplemente no procesaban la información.

Hacer comparaciones, entre campos diferentes, no siempre es relevante en la agricultura, debido a la cantidad de variables que se manejan. Con frecuencia noté, en los distintos proyectos agrícolas, el escaso análisis del entorno que se ejecutaba con fines de explotación para cada ventaja que los diferentes lugares podrían ofrecer. Usualmente, los equipos de trabajo operativos vienen con ideas preconcebidas, de experiencias pasadas, y dejan ya poco lugar a la investigación e innovación; lo que muchas veces termina por perjudicar al sector. Por lo general se piensa que, porque un sistema funciona en un lugar, de la misma manera funcionará en otro, idea que en repetidas oportunidades se ha comprobado incorrecta.

En un mundo competitivo, en donde la agricultura ha empezado a tener un rol más importante en las tendencias de alimentación saludable, y en el que los volúmenes de producción crecen más cada año, el mercado se ha vuelto exigente. Sin embargo, en muchos de los cultivos, las agrícolas han hecho economía de escala, dejando atrás los conceptos de eficiencia y productividad, los que ya parecen olvidados. Hace solo diez años se hablaba de que un kg de arándano, en la ventana de agosto/noviembre, podría llegar a valer 14 USD (FOB) y hoy, este valor, está cerca de la mitad o incluso por debajo de ella. La alta rentabilidad ocultaba todas las deficiencias que tenía el sector. Por ello, dado que año a año los precios tienden a la baja, nos vemos obligados a reformular estrategias para rentabilizar los cultivos.

Porter hablaba de las ventajas competitivas, las mismas que dividía en: enfoque, diferenciación y liderazgo en costes. Sin embargo, esta última estrategia resalta en una industria que cada año reduce el precio y aumenta las exigencias de calidad. Es por lo antes mencionado que hacer un análisis del entorno resulta fundamental, pues se podría transformar en mayor productividad, menores costos y más alta calidad de producto. Debemos entender que en la agricultura no se deben repetir recetas, cada campo deberá determinar las suyas.

En Perú, por parte del estado, el área de innovación es bastante débil, en algunos lugares casi inexistente. Cada campo peruano es un potencial laboratorio, donde se pueden analizar el clima, el agua y el suelo, para así moldear cada proyecto a las diferentes realidades. En este país, no han sido pocas las veces en que la agricultura ha ido en contra de varias teorías escritas en los diferentes libros; lo que nos hace saber que, aún, nos falta mucho por descubrir y entender sobre las plantas, para obtener de ellas su máximo potencial. Cada año la mano de obra es más difícil de conseguir, en algunos lugares ha empezado a escasear el agua y el clima se torna más impredecible. Es así que, empezar a innovar, analizar y probar nuevas tecnologías, permitirá que la agricultura continúe como una actividad sustentable a lo largo de los años.