La nueva agricultura

Los avances tecnológicos en el sector agrícola, en los últimos años, han mejorado notablemente tanto en software como hardware, hasta el punto en que el usuario, prácticamente, tiene control absoluto sobre su operación.

Los sistemas de riego en verdad han alcanzado avances impresionantes, ahora se puede controlar en tiempo real la condición del agua, las estadísticas del clima y las famosas sondas de nutrición, gracias a las cuales se puede conocer el nivel de nutrientes que consume la planta, creando oportunidades de mejora.

Durante mucho tiempo en el Perú nos habíamos vuelto bastante empíricos para el manejo de nuestros cultivos y casi no se gestionaban los recursos; sin embargo, al pasar los años, han aparecido variables, como el cambio climático y la escasez de agua, que nos obligan a replantear nuestras estrategias y provocan que estas tecnologías sean casi imprescindibles para los frutales.  Una frase muy conocida, del matemático William Thomson, que siempre me ha gustado es: “Lo que no se define, no se puede medir. Lo que no se mide, no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre”.

Es por esta razón que ahora existen tantas herramientas más accesibles a los inversionistas, y que pueden traer beneficios significativos no solamente en cuanto a mejora de eficiencia de recursos, sino a nivel productivo. De hecho, en internet se pueden encontrar varias investigaciones sobre eficiencia nutricional y sanitaria en la planta.

También es importante no solo adquirir las herramientas, sino procesar la información. Existen empresas que compran alta tecnología en los campos y, sin embargo, no capacitan o no contratan al personal indicado para que canalice dicha información y se tomen mejores decisiones con los datos obtenidos. Como he mencionado en artículos anteriores, en los últimos años, el Perú ha aplicado la agricultura extensiva. No obstante, dado el excesivo volumen de algunos cultivos, esto ha traído como consecuencia que los mercados eleven sus estándares de calidad. Es por esta razón que muchas veces lograr un precio diferenciado, en un mercado saturado, se convierte en una tarea muy difícil. Por ello, este tipo de tecnología ayuda a los productores a mejorar la condición de la fruta y que esta, a su vez, llegue en mejores condiciones a los mercados de destino.