Las mascotas son parte de la familia y una oportunidad de negocio

Siempre me han gustado las mascotas y, desde muy niño, los perros han sido una parte importante de mi vida. Pertenezco a la generación en que los perros eran mascotas, cuidados por la familia, pero también tenían la función de ser guardianes y compañeros.

Los perros comían lo mismo que los demás miembros de la familia, los bañábamos a manguerazos, con el champú que usábamos todos, y dormían siempre en un espacio destinado para ellos dentro de la casa. También había perros que eran del barrio, vivían con una familia, pero solo iban a comer y a dormir. El resto del tiempo estos perros paraban en la calle, jugando con nosotros o con otros perros del vecindario.

Veo a las nuevas generaciones, como los millennials, para las que el amor por los perros se ha acentuado más, llegando algunas veces a límites insospechados. Los perros cuentan con un closet de ropa especial para cada estación, fiestas de cumpleaños envidiables, comida especial de distintos sabores, así como comidas funcionales que le dan mayor brillo y crecimiento a su pelaje.

Ahora los perros son tratados como niños y, algunas veces, incluso tienen nombres de humanos. Las personas poseedoras de un perro se identifican cada vez más como “padres”, en lugar de “dueños”. Esto provoca un auge en la industria de las mascotas.  

Según The Economist en los Estados Unidos la gente gasta 44 mil millones de dólares en alimentos, suministros y juguetes para mascotas, y esta cifra sigue creciendo. Solo en Halloween de 2017, en este país, según la Federación de minoristas, se gastaron 400 millones de dólares en disfraces. En Perú el 45% de las familias tienen perros en casa, mientras que el 16% tienen gatos. En 2016 gastamos unos 642.4 millones de soles en alimentos y productos para el cuidado de nuestras mascotas, y las proyecciones son que estaremos cerca de los 890 millones de soles para el 2021.

Es aquí donde veo una oportunidad. Los dueños de mascotas quieren que sus animales coman como ellos. Existe una tendencia emergente, en los países desarrollados, de poner a las mascotas (y a los humanos) a “dieta paleo” la misma que se basa en que estamos genéticamente adaptados para comer lo que nuestros antepasados comían en la época Paleolítica; es decir: carnes, verduras, pescado, frutas y evitar los lácteos, legumbres y cereales. También hay golosinas para mascotas, empanadas, galletas en distintas formas, barras energéticas y hasta conos de helados, con diferentes sabores, que se venden en tiendas especializadas.  

Como comento siempre a mis alumnos, el Perú es una gran despensa natural de alimentos. Ahora veamos también cómo esa despensa puede alimentar a nuestras mascotas, quizá les podamos proporcionar alimentos más sanos y funcionales a nuestros fieles amigos.

PD: Dedicado a Rambo