Los seguros y los riesgos (enemigos) ocultos detrás del Home Office

Estamos próximos a cumplir ocho semanas desde aquel ya lejano domingo 15 de marzo en que el Gobierno Peruano anunciaba, vía conferencia de prensa, el inicio del Estado de Emergencia y consecuente cuarentena obligatoria, que hizo que los peruanos nos quedemos en casa. Pero, sobre todo, que nos estrellemos con una realidad hasta ese momento esquiva para nosotros: “El trabajo desde casa o home office, también conocido como trabajo virtual.

Digo “nos estrellamos”, porque creo que muy pocos estábamos preparados para, de un día al otro, empezar a desarrollar nuestras actividades desde casa, y nos vimos obligados a elegir un sistema operativo para nuestras comunicaciones, tanto con nuestros colaboradores como con nuestros clientes, a conseguir laptops para que nuestros colaboradores puedan trabajar desde sus casas y a probar sobre la marcha cómo funcionaba. A los pocos días, podíamos decir, y hasta publicar orgullosamente por las redes, que ya estábamos trabajando online, y que nuestras actividades no se detenían.

Esto es sin duda un aparente gran logro, y digo “aparente” porque insisto en que toda la operativa la hemos desarrollado y puesto en marcha, en muchos de los casos, sin una adecuada planificación, sin un período de prueba y, sobre todo, sin haber realizado un estudio de riesgos relacionado con esta nueva actividad o modalidad.

Hoy, recapacitando en el tema, se me vienen a la cabeza algunos de estos riesgos:

  • ¿Tiene el hogar del colaborador un sistema eléctrico y estabilizador, o pozo a tierra, que permitan al equipo de cómputo operar sin riesgo de sobrecarga eléctrica?
  • ¿Revisaste si tu póliza de seguro tiene cobertura para equipos, móviles y portátiles de propiedad de la empresa, mientras se encuentren fuera de la oficina, es decir, el local declarado como lugar de trabajo del equipo?
  • ¿Has verificado que tus colaboradores cuenten con un ambiente adecuado de trabajo en sus hogares, con sillas y escritorios que les permitan desarrollar esta nueva modalidad de trabajo sin riesgos ergonómicos?
  • ¿Tu equipo de Recursos Humanos está capacitado para preparar a directores, gerentes, jefes o líderes de equipo para mantener la motivación de su personal a cargo?, ya que esta situación genera mucha incertidumbre, estrés y angustia. Sobre todo, porque nadie tiene un panorama claro de cómo será la reactivación laboral, económica, etc.
  • ¿Está este equipo preparado para regular la cantidad de teleconferencias necesarias para la continuidad del funcionamiento de la empresa? Tengamos en cuenta que, dada la situación de emergencia sanitaria, los colaboradores que son a su vez padres, tienen que lidiar también con el homeschool de sus hijos.

Los dos primeros puntos representan riesgos frente a tus activos, los otros tres, riesgos de salud ocupacional.

Adicionalmente, conversando hace poco con una amiga empresaria, ella me comentaba que estaba muy contenta con su equipo de IT, porque habían logrado, en sólo tres días, que todos y cada uno de sus sesenta y cinco colaboradores tuviesen una laptop en casa, con conexión a internet y acceso a los servidores y documentos de la empresa. Con esto, pudieron reanudar el ejercicio de sus funciones y seguir desarrollando sus operaciones como si estuvieran en la oficina. Mi comentario inmediato ante su relato fue el siguiente:

  • Supongo que tu equipo de IT también verificó que el sistema de tu empresa tenga los candados necesarios, para evitar que personas no autorizadas (hackers) puedan acceder a tu información a través de las conexiones de internet de los hogares de tus colaboradores, ¿no? Es decir, Cyber Risk.

La cara de sorpresa de mi amiga otorgó la respuesta a mi pregunta; no lo había evaluado.

Como conclusión, todo está muy bonito y estamos muy contentos porque, a pesar de las dificultades, nosotros y nuestros colaboradores, estamos desarrollando de manera “casi” normal nuestras labores remotas. Pero hay riesgos inherentes a esta nueva realidad, asegurables y no asegurables, que vienen incluidos en el paquete, que actúan como enemigos invisibles, y que pueden representar una amenaza muy grande para tu empresa. Para tu tranquilidad, completa la implementación del home office evaluando estos riesgos. Para los no asegurables, consulta con un consultor de Riesgos y, para los asegurables, con tu corredor de seguros.