Noticias de la quinua:
¿Quién me puede explicar lo que está pasando actualmente?

Los planes a mediano-largo plazo se han visto afectados por la inmediatez de tomar decisiones para sobrellevar el temporal que significa el COVID-19, que durante todo el 2020 y quizás parte del 2021, afecte la economía mundial.

Si bien confiamos en que las bondades nutritivas de la quinua pueda generar un clima positivo para el negocio de la quinua, también hay que tener en cuenta que las economías mundiales están golpeadas y muy particularmente la economía de los consumidores, los principales destinos a donde se exporta la quinua (USA y Europa) han sido fuertemente castigados por el COVID-19 dejando desempleo y problemas económicos en las empresas, por lo que hay que tener en cuenta que el precio de la quinua debe de ir de acuerdo a: “Ley de Oferta y Demanda” y “Poder Adquisitivo de los Consumidores” para poder lidiar con la problemática que nos deja la pandemia.

Para poder empezar a entender lo que está ocurriendo en este año, hay que remontarnos a nuestro cálculo del stock con el que suponíamos que se cerraba el año 2019:

En realidad, nunca se llega a quebrar stocks pues existe la variable que el consumo interno P+B es un “comodín” con el que se puede jugar ya que basta ofrecerles a los agricultores un precio atractivo (normalmente arriba de 5 soles por Kilogramo) para que ellos sustituyan en gran parte su autoconsumo y con el efectivo adquieran otro tipo de alimentos (menos nutritivos, pero que le significan mejorar su economía familiar).Ahora, para nuestro análisis del 2020 vamos a tener que ser más finos y estimar los movimientos mensuales ya que a mediados de agosto surgieron noticias en los medios “especializados” (Agraria.pe: h ttps://agraria.pe/noticias/exportaciones-peruanas-de-quinua-cayeron-en-valor-61-62-en-l-22260) donde se indicaba una debacle del mercado, y la verdad no la veíamos venir a principios de agosto, cuando redactamos la primera serie de tres artículos sobre la quinua.

Observaciones:

  1. Marzo es un mes especulativo siempre, pues con la cosecha ad portas, los grandes traders se cuidan de no comprar mucho para poder un precio bajo “cuando sale la nueva cosecha” más aún cuando las noticias de que la cosecha 2020 no había sufrido problemas por el clima (heladas) y que venía normal.
  2. Este año en particular la cosecha que normalmente se realiza en un solo mes y generalmente es abril, pudo haber tenido cierto retraso por los efectos de las inmovilizaciones forzadas tanto en Perú como Bolivia pero que en realidad no han afectado mucho la ecuación pues si no se cosechó todo en abril se completó la cosecha en mayo, y con el volumen que ingresa es suficiente para hacer que el precio de la materia prima baje y con eso los exportadores aflojan un poco en su precio para las cotizaciones FOB que realizan.
  3. Mayo: Los stocks generados con la cosecha completa son abundantes y “normalmente asustan” a los agricultores ya que ven sus almacenes llenos y por otro lado es el momento en que ellos se ven forzados a vender una parte importante de su cosecha para poder contar con efectivo y cubrir sus necesidades, sin embargo, ya con el correr del mes de mayo, los efectos COVID-19 se empezaron a sentir, afectando de manera distinta a Perú y Bolivia:
    • Es sabido que al año cruza la frontera alrededor de 20-25mil TM desde Bolivia hacia Perú, sin esa cantidad de materia prima que ingresa Perú (por si sólo) no podría cubrir sus compromisos de exportación.
    • El cierre de fronteras para el tránsito de personas afectó directamente este “flujo” ya que, al no ser una importación formal, se empiezan a generar stocks en Bolivia a ritmo de +/- 2mil TM mensuales que “no se consumen normalmente”.
    • En Perú, estando aún reciente la cosecha, no se nota ese déficit en el volumen total, pero sí en cuanto a calidad (se reconoce que la quinua boliviana tiene un grano más grande y mejor tratamiento en cuanto agroquímicos que la peruana) por lo que empiezan a escasear lotes de quinuas libres de pesticidas para atender el mercado de USA, cuya restricción de ingreso para quinua convencional es muy elevada en cuanto al uso de pesticidas.
  4. Junio: Los stocks en Perú son normales ya que la cosecha fue buena, y aparte se sabe que la 2da cosecha (Arequipa y algunas zonas de Ayacucho) se iniciaría en el 2do semestre y se prevé unas 30mil TM. En Bolivia, los stocks bajan más lentamente que en años normales por la disminución sustancial de la quinua que pasaba hacia Perú. Los agricultores bolivianos aceptan precios cada vez más bajos con tal de vender su quinua, escuché que de unos 500-550 bb/qq (bolivianos por quintal) empezaron a aceptar 450bb/qq para luego quedarse en 400bb/qq o menos inclusive.
  5. Julio: Con precios de compra de la materia prima de 400bb/qq en Bolivia, los exportadores pueden salir a “romper el mercado” con precios de USD 2.50xKg FOB y tener un margen incluso mejor que cuando venden a valores de USD 2.90xKg FOB y tienen que comprar la materia prima a 550bb/qq! Justificación desde el punto de vista de la Ley de la Oferta y la Demanda no había; sólo que, si tienes la oportunidad de comprar materia prima más barata y la posibilidad de, incluso mejorando tu margen, salir a ofrecer más barato que tu competidor (Perú), LO HACES SIN PENSAR y copas toda la demanda, el problema fue que para el mes de julio, el clima político boliviano afectaba muy fuerte la decisión de compra de los traders: COVID-19 + movilizaciones políticas + bloqueos de carreteras hacían que los embarques bolivianos, que dicho sea de paso tienen que salir por puerto chileno, tengan cierto grado de incertidumbre. Adicionalmente, Perú reacciona rápidamente bajando también sus precios FOB y aprovechando la cosecha reciente, reduce los precios de compra de materia prima pagada al agricultor a niveles de S/ 4.00 x Kg con lo cual neutraliza de gran manera y aun en julio puede superar en exportaciones a Bolivia.
  6. Agosto: Empieza el mes con muy buenas proyecciones, ya habiéndose controlado el COVID-19 en Europa y en otros países que representan mercados importantes para las exportaciones, los pedidos deberían fluir (como todos los años ocurre) de una manera más importante que el volumen exportado durante el primer semestre del año, que representa el 46% aprox. Por lo que si al cierre de junio con cifras oficiales se tenía que Perú había exportado 24.2K TM y Bolivia 17.5K TM, 41.7K TM entre ambos, se podría asumir que el año “pinta” para +/-90mil TM exportadas (eso es aprox. 105mil TM a valores de materia prima) y que aunados a los 66mil TM del consumo interno, iba a ser fácilmente absorbida la totalidad de la cosecha que incluyendo segunda campaña peruana, totalizaría unas 170mil TM. Sin embargo, los precios de exportación y por ende de la materia prima se mantienen bajos por el momento.

La cruda realidad, la veremos terminando el 3er trimestre 2020 y durante lo que reste del año, la misma que dependerá de cómo el flujo de quinua boliviana hacia Perú se reactiva conforme se va controlando la pandemia en ambos países, ya que, si ese factor no se reactiva, el negocio va a ser complicado de manejarse durante el segundo semestre del año, mientras que en Perú se empezaría a notar escasez a fines de este trimestre (Set) y durante todo el último trimestre de 2020, en Bolivia no se llegaría a acabar la materia prima y llegarían inclusive con stocks 2020 a la cosecha 2021:

Revisar el cuadro de Perú (sin que pase contrabando):

Revisar el cuadro de Bolivia (si no soluciona sus problemas internos: políticos, sanitarios y logísticos):

Si miramos el mercado de manera conjunta P+B, el cuadro parece estar balanceado: Perú + Bolivia: En conjunto no se nota el problema

¿Qué está pasando?

Nadie ha advertido que la cosecha 2020, pese a haber sido buena (normal), será insuficiente para cubrir la demanda esperada para este año y los primeros meses del 2021, y los precios se han caído innecesariamente y será muy difícil hacerlos retornar a su valor “acostumbrado”; a menos que yo esté equivocado y, la cosecha Extra-Andina sea de más de 100,000TM (lo cual dudo, debe de estar por las 80mil aún menos incluso) o que el consumo mundial se contraiga por efectos del COVID-19 (cosa que no ha ocurrido durante el primer semestre).

¿Qué pasaría?En Bolivia seguirían pagando niveles de precios bajos por la materia prima y les permitiría seguir con un precio FOB cercano a los USD 2.50xKg FOB, mientras que Perú para poder seguir en el mercado debería mantener un precio máximo de USD 2.30xKg FOB, y con ese valor, solo le permite a los exportadores comprar materia prima a niveles de S/ 4.50xKg (para quinua cero pesticidas) y mi experiencia me dice que a ese nivel de precios los agricultores altoandinos son reacios a “desprenderse” de su stock guardado para autoconsumo, por lo que se perdería casi por completo el mercado de USA durante los meses de noviembre 2020 a marzo 2021, esas son unas 2,000TM mensuales, cerrando el 2020 con una cifra cercana a las 48mil TM (5% menos en volumen que 2019). Por su lado Bolivia podría cubrir esa brecha llegando a totalizar 42mil TM (30% más que el volumen exportado en 2019). Solo para que se vea el terrible efecto que puede generar una noticia, sin análisis y con errores sustanciales en la data que consigna, pongo el título de la mencionada que generó esta gran duda en mi existir.

Un mes después de haberme quitado el sueño, los generadores de la noticia (Agraria.pe) a quienes inclusive consulté la fuente y me derivaron a Agrodata.com, publican la rectificatoria (aclarando que en la noticia del 18 de agosto decía que las cifras de exportación eran preliminares, pero una cosa es PRELIMINAR Y OTRA ES QUE ESTÉN DIAMETRALMENTE EQUIVOCADAS.

Cuánto daño se puede tener sino se conoce el mercado, sino se cuestionan las cifras que vemos, si se toman decisiones guiadas por “supuestos periodistas especializados”, si no se tiene “información confiable”.¡Buena suerte, y que pase la pandemia! Ojalá, que no falte quinua hasta que llegue la cosecha 2021 y estén muy atentos a lo que pueda traer el Fenómeno de La Niña para este verano. Los dejo con esa inquietud (el último registrado fue de finales del 2010 y todo el verano del 2011).