Recomendaciones para el sector agropecuario frente al COVID-19


El Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI) ha elaborado el “Protocolo del sector agrario ante casos sospechosos o confirmados de COVID-19”, el que tiene, como principal objetivo, establecer el procedimiento a seguir para la identificación y atención oportuna de todo caso sospechoso, probable o confirmado del virus entre los trabajadores del sector agrario. Para la elaboración de este protocolo, se siguieron los lineamientos establecidos por el Ministerio de Salud (MINSA) para el manejo adecuado de pacientes con la enfermedad.

Las empresas agrarias, y agroindustriales, tienen como responsabilidad establecer un comité de salud, mismo que hará cumplir todas las decisiones de las autoridades sanitarias sobre la continuidad de labores de aquellos trabajadores que sean casos sospechosos o probables. Para entenderlo mejor, se considerará como “caso sospechoso” a aquella persona que presente una infección respiratoria aguda y haya estado en contacto con un “caso confirmado” de COVID -19, determinado mediante una prueba de laboratorio.

Por otro lado, será considerado un “caso probable” aquel que, aun siendo sospechoso, la prueba de laboratorio haya arrojado un resultado indeterminado o no confirmado.

Los jefes, o supervisores de área, serán los encargados de gestionar la entrega de los equipos de protección personal (EPP) a los trabajadores que estén bajo su cargo. Del mismo modo, se deberá reportar a quienes presenten síntomas de la enfermedad, así como brindarles las facilidades para que puedan cumplir con el aislamiento domiciliario durante el periodo que designe la autoridad de salud.

El comité de salud de la empresa se encargará de determinar al trabajador como “apto”, “apto con restricciones” o “no apto” para el puesto de trabajo que viene desempeñando, previa evaluación de salud.

Dentro de las medidas sanitarias recomendadas para los trabajadores, como el lavado de manos y mantener la distancia mínima de 1 metro entre persona y persona, se añaden algunas otras, como no compartir las cabinas de los tractores, ni de las camionetas, durante las labores en el campo. Asimismo, se recomienda realizar la desinfección y limpieza diaria de invernaderos y almacenes, en especial de manijas, muebles y teléfonos que se encuentren dentro del establecimiento.

Todo el personal dedicado a la carga y descarga de productos, tanto en el campo como en los mercados, deberá contar como mínimo con mascarilla y guantes; lo que aplica también para el conductor de la unidad vehicular. A propósito de los vehículos, al igual que la maquinaria, deberán ser desinfectados con frecuencia; principalmente los asientos, tapicería, volantes, ventanas y otros. Además, deberán ser desinfectados antes de su salida y después de su retorno a la empresa. Queda claro que este protocolo, que debe ser aplicado tanto en las plantas de trabajo como en los campos, tiene la finalidad de proteger a los trabajadores de las empresas frente a un posible contagio de COVID-19, asegurando que, el cumplimiento de estas recomendaciones, permita continuar con la actividad agropecuaria, fundamental para nuestro país. Si se aplica con éxito en las empresas agroindustriales, y se cumple con los lineamientos, se evitará el desabastecimiento de mercados, un tema de vital importancia para afrontar mejor el problema actual que nos aqueja.