Retiré mi dinero de la AFP, ahora ¿qué hago?

En las últimas semanas esta ha sido la gran interrogante de muchas personas ya que, al tener la disponibilidad de un porcentaje de sus fondos de AFPs, quieren saber dónde colocarlo para que continúe generando rentabilidad y, tal vez, ante alguna necesitad o urgencia, disponer de parte de él.

En primer lugar, debemos evaluar si es en realidad necesario disponer del porcentaje liberado, ¿lo vamos a necesitar? No olvidemos que, al retirar una parte del fondo acumulado con nuestros aportes año tras año, nuestro saldo disminuirá y, por ende, la pensión que recibiremos a futuro también. Si no estoy dispuesto a sacrificar mi pensión futura es mejor no hacerlo. Si, por el contrario, sí estoy dispuesto, tengo que evaluar qué haré con el importe del que disponga.

Por ejemplo: si vengo realizando los pagos de un crédito hipotecario, y deseo disminuir mi deuda para aplicar a una cancelación anticipada, reducción de plazo, o de cuota, entonces es recomendable utilizar el importe para prepagar o cancelar dicho crédito.

Si, por otra parte, mi deseo es rentabilizar mi dinero, tengo también la alternativa de retirarlo y colocarlo como aporte sin fin previsional; así podré elegir en qué fondo invertirlo y, dependiendo del plazo en que lo necesite, lo recomendable sería revisar con mi AFP los requisitos y si estos cubren mis necesidades y expectativas. 

Ahora que, si mi deseo es realizar una inversión fuera de este sistema, y con miras a futuro, pero teniendo disponibilidad en caso de emergencias, existen alternativas de inversión como los fondos mutuos, la compra de bonos o la inversión en bolsa. Estas dos últimas opciones deberán ser llevadas a cabo mediante una casa de bolsa o Broker y evaluar si son convenientes las comisiones de administración, hay que revisar siempre las recomendaciones del asesor.

En el caso de Fondos Mutuos, estos son una forma de inversión más simple, dado que hay personas que se encargan del manejo y seguimiento de los portafolios y, ya que invierten en una cartera de diversos productos de acuerdo al perfil del cliente, se cuenta con opciones de diversificación de inversión. 

Para ello, es necesario buscar asesoría experta, capaz de armar un portafolio que contenga fondos de corto, mediano y largo plazo; y así poder generar un rendimiento similar al que generaba con el fondo de pensiones. Para lograr esto, en inversiones como fondos mutuos, la mayor parte del patrimonio debería estar en acciones, un menor porcentaje en bonos y un monto mínimo en fondos con depósitos (esto último para tener también disponibilidad en caso emergencias).

Una vez colocado, hay que esperar que el portafolio madure. Al contener bonos y bolsa el mínimo de tiempo recomendado para esto es de dos a tres años; ya que en el camino puede presentarse variación de capital o volatilidad; no hay porqué asustarse, ni retirar antes de tiempo, ya que en este tipo de inversiones es natural que se presenten, la bolsa sufre variaciones día a día.

Lo importante a recalcar en este artículo es que no se podrá generar la misma rentabilidad si el importe retirado de la AFP es abonado en una cuenta de ahorros o en su totalidad en un fondo de perfil muy conservador; las AFPs tienen una estructura de inversiones más agresiva y a un tiempo mayor, por lo que, en el largo plazo, se puede visualizar una atractiva rentabilidad.

Evaluemos nuestra tolerancia a esta clase de productos y no los revisemos todos los días, de lo contrario caeremos en el gran error de los inversionistas “emocionales” que ante la primera disminución de capital se retiran y asumen pérdidas. Al final, si es nuestro deseo generar una mayor rentabilidad, pongámonos de meta un horizonte largo y esperemos con calma en el camino.