Singapur: Los campos en las ciudades

Un artículo reciente de “The Economist” nos cuenta sobre el boom de los cultivos en los techos de las ciudades en Singapur. La revista describe como en los aires de las ciudades, habitación tras habitación, se cultivan coles y lechugas, espaciadas de manera uniforme en bandejas largas y apiladas en estantes de piso a techo. Los cables, como un sistema de raíz eléctrica, se deslizan por los arcos y techos; las luces LED, diseñadas para emitir solo la parte del espectro electromagnético que las plantas absorben, emiten una luz purpura y las raíces cuelgan en sustratos que no tienen nada de tierra.

Estos cultivos se ven en los techos de los centros comerciales y estacionamientos; en escuelas, almacenes y edificios de departamentos. Menos del 1% de los 720 kilómetros cuadrados de extensión de Singapur se destina a la agricultura, pero esto comienza a cambiar. Una nueva ola de empresarios agrícolas surge, en 2014 existían treinta y una granjas urbanas comerciales en las ciudades. 

Esto es todo un cambio revolucionario en Singapur, ya que el país importa el 90% de sus alimentos. En 2019 se pusieron como meta que, para el 2030, Singapur debería producir el 30% de sus alimentos. Antes de la pandemia, el gobierno prometió 149 millones de dólares para ayudar a los agricultores a aumentar la productividad y estimular la investigación. Después de esta, y al hacerse más notoria su vulnerabilidad, ha prometido treinta millones de dólares adicionales para ayudar a incrementar las áreas de estas granjas urbanas.

En las granjas urbanas cada habitación tiene su propio clima, se regula la temperatura, la humedad, el dióxido de carbono, la luz, el agua y los nutrientes para producir lechugas, coles y acelgas.  La tecnología no es barata, pero permite cosechas más frecuentes y abundantes. Un agricultor comenta que produjo 178 veces más lechuga por metro cuadrado que en un cultivo tradicional.

Existen ya, en las ciudades de Francia, cultivos de fresa en contenedores. Cada vez más ciudades se vuelven verdes y cultivan sus propios alimentos.

¿Veremos también este fenómeno en el Perú?