Trabajadores con riesgo de exposición al COVID-19

En los últimos días del mes de abril el gobierno aprobó un documento técnico llamado “Lineamientos para la vigilancia, prevención y control de la salud de los trabajadores con riesgo de exposición a COVID-19”, esto ante una inminente reactivación, en fases, de las actividades económicas en el país.

Dicha normativa busca un regreso seguro al ejercicio de funciones, además de garantizar la sostenibilidad de la vigilancia, prevención y controles a adoptarse para evitar la transmisión de la mencionada enfermedad.

Estos lineamientos, finalmente, desencadenarán en la elaboración de un “Plan de vigilancia, prevención y control de COVID-19 en el trabajo” en cada empresa; documento que debe ser aprobado por el “Comité de seguridad y salud de trabajo”. Además, este plan deberá registrarse oportunamente en el Ministerio de Salud, a través de su plataforma de Sistema Integrado COVID-19.

El cumplimiento del plan es de carácter obligatorio, y serán SUNAFIL y SUSALUD quienes lo fiscalicen.

El “Plan de vigilancia, prevención y control de COVID-19 en el trabajo” que cada empresa elabore, explicará los niveles de riesgos de exposición al COVID-19 de los diferentes puestos de trabajo. En el caso de la mayoría de empresas del sector agroexportador, el riesgo de exposición es bajo o moderado.

Este documento requiere que se detalle el proceder exacto con respecto a siete diferentes lineamientos:

  • Limpieza y desinfección del centro de Trabajo
    Se establecerá la metodología, frecuencia y procedimiento de limpieza, con el objetivo de que, las diferentes áreas, se mantengan libres del virus.
    La limpieza se hará, de manera minuciosa y constante, en ambientes, mobiliarios, herramientas, equipos, útiles de escritorio, vehículos y toda superficie en general.
  • Evaluación de la condición de salud del trabajador previo al regreso o reincorporación al centro laboral
    Esta se realizará en coordinación con el “profesional de seguridad y salud en el trabajo” de cada empresa, con el fin de identificar el riesgo de cada puesto de trabajo que, en nuestro caso, debiera ser bajo o medio. Además, resulta imperativo el llenado de una ficha de sintomatología para cada trabajador. En esta quedarán registrados indicativos como: fiebre, tos, dificultad respiratoria, expectoración y demás síntomas que pudiese presentar el colaborador; así como la posibilidad de que este hubiese estado en contacto con personas contagiadas. Es importante que el proceso se lleve a cabo con la colaboración de personal sanitario.
    Además de lo antes expuesto, otros controles con respecto a la condición de salud de los trabajadores, tales como la medición de temperatura al momento de ingreso y salida del turno laboral, y aplicación de pruebas serológicas o moleculares (para casos de riesgo muy alto, alto y mediano), se llevarán a cabo.
    En el lineamiento también se menciona cómo un caso sospechoso debe ser tratado. Cuando nos referimos a un caso sospechoso, nos referimos a una persona que presenta sintomatología característica del virus (fiebre, tos seca, dificultad para respirar, etc.).
    Para el caso de un trabajador sospechoso, la empresa procederá con la aplicación de la ficha epidemiológica, la toma de la prueba serológica, o molecular, la identificación de contacto en domicilio, la comunicación a la autoridad sanitaria pertinente y a hacer el seguimiento clínico a distancia diario del trabajador. Además, el lineamiento explica la forma correcta de reintegrar al trabajador, una vez el virus haya sido superado.
  • Lavado y desinfección de manos
    En esta parte se hace énfasis en el mapeo de la cantidad y ubicación de los puntos de lavado de manos, además de establecer la obligación de que el trabajador realice un meticuloso lavado de las mismas, previo al inicio de sus funciones laborales, así como también en la necesidad de evitar el contacto de las manos con grifos o manijas.
  • Sensibilidad de la prevención del contagio en el centro de trabajo
    Se establece la exigencia de brindar información de valor, concerniente al COVID-19, al trabajador. Lo que incluye publicaciones, capacitaciones, carteles y demás medios que hagan llegar dicha información de forma clara y oportuna a sus destinatarios.
    El lineamiento también menciona la necesidad de que las empresas abran canales de comunicación con sus trabajadores, para cualquier inquietud que estos pudiesen presentar con respecto al tema.
  • Medidas preventivas de aplicación colectiva
    Este punto hace mención al deber de la empresa de procurar ambientes ventilados, con circulación de aire. Además, se deberá respetar un distanciamiento interpersonal de un metro entre los trabajadores y la utilización de mascarilla, para riego bajo y medio, será necesaria.
    También se tocan temas como: desinfección de calzado, barreras físicas para atender al personal ajeno a la empresa, y el manejo de localizaciones estratégicas para los puntos de acopio de los equipos de protección personal (EPP).
  • Medidas de protección personal
    El empleador debe asegurar la disponibilidad de los Equipos de Protección Personal (EPP), además de capacitar al trabajador en el uso correcto y obligatorio de los mismos. En el riesgo bajo y medio la indumentaria requerida es la mascarilla.
  • Vigilancia de la salud del trabajador en el contexto COVID-19
    La vigilancia de la salud de los trabajadores es una práctica necesaria, y debe realizarse de forma permanente. Aquí un punto importante es en cuanto a la trazabilidad de un caso sospechoso dentro del centro de trabajo, y las medidas que se deben tomar en dicho caso. Esto se complementa con el “Protocolo del sector agrario ante casos sospechosos o confirmados de COVID-19” que emitió el Ministerio de Agricultura hace unas semanas. El plan de prevención deberá considerar medidas de salud mental para conservar el ambiente laboral en estos momentos difíciles.
    Este documento técnico es una clara hoja de ruta para vigilancia, prevención y control, que se debe implementar en nuestras empresas. Sin embargo, una duda que queda en el aire, es cómo vamos a abastecernos de pruebas serológicas o moleculares para nuestros trabajadores de riesgos bajo, o medio, de exposición, si ya no se cuenta con pruebas suficientes ni siquiera para el personal de riesgo alto, y muy alto, de exposición de la primera línea de batalla.

Esperemos que esta situación mejore en medida que pasen los días y que nuestro retorno, a nuestro centro de trabajo, sea seguro.